El Gobierno vasco edita un libro que refleja los avances en arqueología en los últimos años en Álava
Basada en la tesis doctoral del antropólogo y arqueólogo argentino Leandro Sánchez Zufiaurre, esta obra presenta y analiza un total de 24 iglesias prerrománicas alavesas datadas entre los siglos IX y XII
arqueologíamedieval.com
El viceconsejero de Cultura del Gobierno vasco, Gurutz Larrañaga, ha presentado hoy en Vitoria el libro 'Técnicas constructivas medievales. Nuevos documentos arqueológicos para el estudio de la Alta Edad Media en Álava', en que se reflejan los avances en arqueología en los últimos años en el territorio alavés.
Basada en la tesis doctoral del antropólogo y arqueólogo argentino Leandro Sánchez Zufiaurre, esta obra presenta y analiza un total de 24 iglesias prerrománicas datadas entre los siglos IX y XII, en la mayoría de las cuales no había noticias de que pudieran existir restos de esas fechas.
"No en vano, hasta hace pocos años este tipo de arquitectura era completamente desconocida en este territorio, llegándose incluso a negar su existencia", informó el viceconsejero, que añadió que "sin embargo, este tipo de construcción sí había existido", pero "lo que fallaban eran las herramientas de análisis utilizadas para su estudio".
El trabajo se ha realizado dentro del Grupo de Investigación en Arqueología de la Arquitectura de la Universidad del País Vasco, que dirige Agustín Azkarate. En ese contexto, se fueron dando las condiciones necesarias para el descubrimiento de "un elenco de edificios inesperados" según las teorías en uso hasta ahora.
En los últimos años, en el seno del citado grupo, y especialmente con la investigación llevada a cabo en la catedral de Santa María de Vitoria, se han desarrollado nuevas estrategias de investigación, y las novedosas metodologías puestas a punto permiten "afinar la capacidad de observación, haciendo visibles elementos que habían pasado desapercibidos".
De este modo, gracias a estas nuevas formas de observación, "lo que hasta hace poco era un desierto se convierte en una rica fuente de información, que aporta importantes datos sobre un determinado período histórico de este país".
Análisis de 24 templos
En el libro se presentan y analizan 24 iglesias datadas entre los siglos IX y XII, en la mayoría de las cuales no había noticias de que pudieran existir restos de esas fechas. El grado de conservación de los elementos altomedievales es variable, pero en todos los casos se trata de templos que siguen en pie.
Tras el estudio de las características de los templos se ha efectuado un análisis de las técnicas constructivas empleadas durante la Alta Edad Media en Álava y su entorno, lo que ha permitido ahondar en el conocimiento histórico que hay de la época.
En función de los rasgos compartidos se establecieron seis grupos de iglesias bien definidos, "con una clara distribución cronológica y espacial". Entre otros aspectos, se pudo establecer la existencia de talleres más o menos estables de constructores desde fechas tempranas, así como la existencia de construcciones realizadas prácticamente en serie.
En el apartado metodológico, se trata de un estudio que desarrolla "un nuevo enfoque para el estudio de la arquitectura medieval", gracias al diseño de "un modelo de investigación novedoso que puede ser aplicado a otros contextos espaciales".
El responsable del Gobierno vasco destacó que las consecuencias, desde el punto de vista histórico, de los datos presentados son "importantes", ya que los elementos estudiados y sus relaciones con los territorios vecinos "abren nuevas líneas de investigación en torno a los procesos que dieron forma al actual espacio alavés".
Además este trabajo, más allá de la información científica que genera, tiene una aportación social importante, como es el hecho de que "la aparición de tal cantidad de iglesias con elementos prerrománicos enriquece de manera notable el Patrimonio Histórico de Álava, dejando al descubierto testimonios que hasta el momento habían quedado ocultos".
Los 24 templos estudiados y analizados en el territorio alavés se pueden clasificar en media docena de grupos, en atención a sus características.
En el primero, se hallan San Miguel de Montoria y una fase de San Román de Tobillas -siglo IX-, mientras que San Pedro de Urbina de Basabe (Cuartango), Nuestra Señora de la Asunción de Samiano (Treviño) y San Miguel de Corro (Valdegovía) forman otra agrupación, que corresponde a los siglos IX al X. La segunda fase del templo de Tobillas y las fases iniciales de Andra Mari de Ullíbarri-Arana y San Julián y Santa Basilisa de Aistra, en Zalduondo se sitúan en el siglo X. Las iglesias parroquiales de San Martín de Eribe y San Vicente de Hueto Abajo, junto a la ermita de San Pedro de Gorostiza, en Cestafe, constituyen un conjunto cuya cronología se sitúa entre los siglos X y XII.
El quinto grupo es el más numeroso, con iglesias como las de Nuestra Señora de la Asunción de Valluerca, San Andrés de Tortura o La Natividad de Hueto Arriba. La construcción de los templos de Santiago de Gujuli, San Bartolomé de Olano, San Juan de Marinda y San Martín de Luco se data en el siglo XI.
Las restantes iglesias son parroquias: San Juan Bautista de Acilu, San Martín de Gáceta, San Martín de Otazu, San Esteban de Zuazo (Vitoria), Nuestra Señora de la Asunción (Gopegui) y San Lorenzo de Ondategui.
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