domingo 24 de febrero de 2008

La iglesia de Villanañe acogerá el Museo de Heráldica de Álava

La Torre de Mendoza está cerrada desde marzo del año pasado porque no cumple las normas de accesibilidad
F. GÓNGORA/elcorreodigital

Lo que no ha podido hacer el tiempo, lo puede conseguir la ley de accesibilidad. La Torre de Mendoza, una de las construcciones medievales más emblemáticas de la provincia y sede del Museo de Heráldica durante mucho tiempo, está cerrada desde marzo y la Diputación proyecta trasladar sus fondos a otro edificio importante, la iglesia de Santa María de Villanañe, junto a l palacio de los Varona, familia a la que perteneció antiguamente.

El Departamento foral de Cultura, según ha podido saber El CORREO, ultima en la actualidad el proyecto museístico del templo de Valdegovía que pertenece a la Diputación, carece de culto, fue restaurado recientemente y no tenía un destino concreto, aunque se había barajado como centro cultural para este municipio. Aún no se conocen las fechas para la apertura del museo.



















La medida del cierre de la Torre de Mendoza se tomó, según fuentes de la Diputación, ante la imposibilidad de acometer obras para el acceso de las personas con movilidad reducida en un edificio catalogado como monumento, construido en el siglo XIII, tras la participación del señor feudal, Íñigo López de Mendoza en la batalla de las Navas de Tolosa. Fue restaurado en la década de los sesenta por la propia institución foral, ante su acusado deterioro y tras un acuerdo con las diferentes familias que comparten la propiedad del castillo, Martínez de Aragón y Echanove.

Los fondos del museo provenían de una campaña de recogida de escudos en peligro de desaparición y de donaciones particulares. Además de 40 blasones de la heráldica alavesa, se podía contemplar una exposición de trajes medievales de la zona.

Todavía son muchos los turistas, especialmente los domingos, que tratan de visitar el museo de Mendoza, pero se encuentran con la puerta cerrada, sin ninguna explicación.

«Casa de miedo»

Algunos vecinos de la histórica villa alavesa han denunciado el abandono y el deterioro del castillo, el nacimiento de vegetación en sus muros, la falta de iluminación nocturna, que «han convertido el lugar en una casa de miedo», según el testimonio de una residente que pide mantener el anonimato.

A pesar de que hoy día pudiera parecerlo, la de Mendoza no era una torre aislada, sino que completaba un conjunto de torres que formaban un pequeño campo fortificado. Así, en Martioda, Mendibil, Estarrona y Hueto Abajo también se ubicaban torres, quedando tan sólo en pie la primera de ellas.

El problema que se cierne ahora sobre esta fortificación es su futuro uso, dado que el Museo de Heráldica garantizaba un mínimo mantenimiento. La Diputación no ha decidido todavía qué destino puede tener este castillo medieval, cuna de una de las grandes familias aristocráticas del territorio alavés que han brillado en la historia de España y de América.



HISTORIA
La torre: fue mandada construir por Íñigo López de Mendoza tras su participación en la batalla de las Navas de Tolosa (1212).

1963: La Diputación restaura el castillo y lo adecúa como Museo de Heráldica.

Marzo de 2007: se cierra el museo por no adecuarse a las leyes de accesibilidad.



jueves 21 de febrero de 2008

Los arqueólogos de Iruña Veleia proponen reconstruir la muralla del asentamiento

Piden a las instituciones 6 millones para levantar muros de hasta 14 metros de alto a lo largo de 1,3 kilómetros
CRISTINA LECIÑANA/elcorreodigital

Escondidos bajo los arbustos que rodean el antiguo asentamiento romano de Iruña Veleia, se encuentran los restos de una regia muralla que rodeó la ciudad durante siglos. Una estructura defensiva que ahora el equipo responsable pretende recuperar y potenciar su valor dentro del enclave ubicado entre Víllodas y Trespuentes.

El primer paso para llevar a cabo este ambicioso objetivo ha sido elaborar un plan director para la rehabilitación de la muralla tardorromana, con el fin de establecer las bases oportunas para una futura actuación a largo plazo. «No sólo es urgente intervenir para evitar su degradación y dignificar el monumento, también lo es porque se trata de una de las 23 ciudades amuralladas más importantes del país», concluyó David Velasco, arquitecto y uno de los redactores del proyecto, durante su presentación ante representantes institucionales en Nanclares de la Oca.

La futura actuación se fundamenta en tres ejes principales. En primer lugar, los arqueólogos han definido formalmente el trazado de la muralla a través de una serie de sondeos que aporten toda la información imprescindible para comenzar la reconstrucción. «Se ha 'taladrado' la muralla con varios puntos para conocer su situación actual», explicó Velasco.

Este análisis aporta una primera toma de contacto con los problemas que soporta la estructura construida a base de piedra de sillería, elementos reutilizados y piedra arenosa. «La sillería se ha degradado en algunas zonas, en otras ha habido una pérdida de morteros, se han producido humedades con presencia de algas y la vegetación está colonizando la zona», enumeró el arquitecto.

El segundo paso es reconstruir los 1.300 metros de muralla. Los expertos deberán limpiar la vegetación que la rodea, así como rehabilitar las caras exterior e interior de la estructura y rellenar el espacio intermedio.

Los muros, que tendrán entre 9 y 14 metros de altura, confluirán en dos puertas de la futura muralla -situadas en la parte sur y en la este- que serán rehabilitadas.

Visitas guiadas

La tercera y última fase tiene que ver con la difusión del proyecto una vez terminado. Mediante la organización de visitas guiadas, los ciudadanos podrán recorrer el recinto amurallado y caminar por su paso de ronda.

El presupuesto total previsto para este proyecto es de 6 millones de euros. El equipo de arqueólogos busca ahora que sea la Diputación alavesa, el Gobierno vasco, el Ejecutivo español y otras entidades quienes lo financien. «Todos tenemos que creer en este proyecto y dejar atrás las controversias surgidas», destacó Javier Martínez, alcalde de Iruña de Oca, quien dio un voto de confianza al nuevo equipo de gobierno de la institución foral.

miércoles 13 de febrero de 2008

El Gobierno vasco edita un libro que refleja los avances en arqueología en los últimos años en Álava

Basada en la tesis doctoral del antropólogo y arqueólogo argentino Leandro Sánchez Zufiaurre, esta obra presenta y analiza un total de 24 iglesias prerrománicas alavesas datadas entre los siglos IX y XII
arqueologíamedieval.com

El viceconsejero de Cultura del Gobierno vasco, Gurutz Larrañaga, ha presentado hoy en Vitoria el libro 'Técnicas constructivas medievales. Nuevos documentos arqueológicos para el estudio de la Alta Edad Media en Álava', en que se reflejan los avances en arqueología en los últimos años en el territorio alavés.

Basada en la tesis doctoral del antropólogo y arqueólogo argentino Leandro Sánchez Zufiaurre, esta obra presenta y analiza un total de 24 iglesias prerrománicas datadas entre los siglos IX y XII, en la mayoría de las cuales no había noticias de que pudieran existir restos de esas fechas.

"No en vano, hasta hace pocos años este tipo de arquitectura era completamente desconocida en este territorio, llegándose incluso a negar su existencia", informó el viceconsejero, que añadió que "sin embargo, este tipo de construcción sí había existido", pero "lo que fallaban eran las herramientas de análisis utilizadas para su estudio".

El trabajo se ha realizado dentro del Grupo de Investigación en Arqueología de la Arquitectura de la Universidad del País Vasco, que dirige Agustín Azkarate. En ese contexto, se fueron dando las condiciones necesarias para el descubrimiento de "un elenco de edificios inesperados" según las teorías en uso hasta ahora.

En los últimos años, en el seno del citado grupo, y especialmente con la investigación llevada a cabo en la catedral de Santa María de Vitoria, se han desarrollado nuevas estrategias de investigación, y las novedosas metodologías puestas a punto permiten "afinar la capacidad de observación, haciendo visibles elementos que habían pasado desapercibidos".

De este modo, gracias a estas nuevas formas de observación, "lo que hasta hace poco era un desierto se convierte en una rica fuente de información, que aporta importantes datos sobre un determinado período histórico de este país".

Análisis de 24 templos

En el libro se presentan y analizan 24 iglesias datadas entre los siglos IX y XII, en la mayoría de las cuales no había noticias de que pudieran existir restos de esas fechas. El grado de conservación de los elementos altomedievales es variable, pero en todos los casos se trata de templos que siguen en pie.

Tras el estudio de las características de los templos se ha efectuado un análisis de las técnicas constructivas empleadas durante la Alta Edad Media en Álava y su entorno, lo que ha permitido ahondar en el conocimiento histórico que hay de la época.

En función de los rasgos compartidos se establecieron seis grupos de iglesias bien definidos, "con una clara distribución cronológica y espacial". Entre otros aspectos, se pudo establecer la existencia de talleres más o menos estables de constructores desde fechas tempranas, así como la existencia de construcciones realizadas prácticamente en serie.

En el apartado metodológico, se trata de un estudio que desarrolla "un nuevo enfoque para el estudio de la arquitectura medieval", gracias al diseño de "un modelo de investigación novedoso que puede ser aplicado a otros contextos espaciales".

El responsable del Gobierno vasco destacó que las consecuencias, desde el punto de vista histórico, de los datos presentados son "importantes", ya que los elementos estudiados y sus relaciones con los territorios vecinos "abren nuevas líneas de investigación en torno a los procesos que dieron forma al actual espacio alavés".

Además este trabajo, más allá de la información científica que genera, tiene una aportación social importante, como es el hecho de que "la aparición de tal cantidad de iglesias con elementos prerrománicos enriquece de manera notable el Patrimonio Histórico de Álava, dejando al descubierto testimonios que hasta el momento habían quedado ocultos".




Los 24 templos estudiados y analizados en el territorio alavés se pueden clasificar en media docena de grupos, en atención a sus características.

En el primero, se hallan San Miguel de Montoria y una fase de San Román de Tobillas -siglo IX-, mientras que San Pedro de Urbina de Basabe (Cuartango), Nuestra Señora de la Asunción de Samiano (Treviño) y San Miguel de Corro (Valdegovía) forman otra agrupación, que corresponde a los siglos IX al X. La segunda fase del templo de Tobillas y las fases iniciales de Andra Mari de Ullíbarri-Arana y San Julián y Santa Basilisa de Aistra, en Zalduondo se sitúan en el siglo X. Las iglesias parroquiales de San Martín de Eribe y San Vicente de Hueto Abajo, junto a la ermita de San Pedro de Gorostiza, en Cestafe, constituyen un conjunto cuya cronología se sitúa entre los siglos X y XII.

El quinto grupo es el más numeroso, con iglesias como las de Nuestra Señora de la Asunción de Valluerca, San Andrés de Tortura o La Natividad de Hueto Arriba. La construcción de los templos de Santiago de Gujuli, San Bartolomé de Olano, San Juan de Marinda y San Martín de Luco se data en el siglo XI.

Las restantes iglesias son parroquias: San Juan Bautista de Acilu, San Martín de Gáceta, San Martín de Otazu, San Esteban de Zuazo (Vitoria), Nuestra Señora de la Asunción (Gopegui) y San Lorenzo de Ondategui.

viernes 1 de febrero de 2008

Arqueólogos de la UPV señalan a Trebiño como una de las villas más antiguas del territorio

El equipo de quirós investiga el área en el que se enclavó el castillo de la localidad
Las primeras excavaciones han descubierto muros lineales y depósitos destinados al almacén de grano y cereales.
arqueologíamedieval.com

Los tesoros del subsuelo alavés se presuponen, aunque, de momento, sólo se tienen constancia de ellos con cuentagotas y gracias a que investigadores y arqueólogos logran desentrañar los secretos que guarda la tierra mediante pericia, esfuerzo y constancia. Bajo tales parámetros, los equipos del Departamento de Arqueología Medieval y Postmedieval de la gasteiztarra Facultad de Geografía e Historia han logrado sembrar su currículum con destacados hallazgos, como los de Zornostegi o Aistra, poblados medievales abandonados en las inmediaciones de Agurain y Zalduondo y escondidos bajo una amalgama de rocas y depósitos térreos y que, gracias a su descubrimiento y los indicios allí excavados, han obligado a redefinir la historia de la Edad Media europea con la rebaja en un siglo de la fecha que se daba como certera para explicar el comienzo del fenómeno de la creación de las aldeas como marco de sociabilidad -ese hito fundamental para entender la actual sociedad se situaría tras los trabajos de la Universidad vasca en el siglo VIII, y no en el IX-. En ese contexto se enmarca una nueva pata de la investigación liderada por el arqueólogo Juan Antonio Quirós en Trebiño, donde se ha logrado establecer otra serie de postulados de gran valor histórico. Entre ellos, aquellos que confieren a la citada villa el privilegio de ser una de las primeras en surgir en el territorio, según se desprende de la investigación desarrollada al respecto.

En concreto, la campaña arqueológica desarrollada desde agosto de 2007 partió con la idea de realizar los primeros sondeos sobre una parcela de cuatro hectáreas en las que se presupone se encontraba un castillo. Así, entonces el grupo de investigación de la UPV logró reconocer la organización espacial del recinto amurallado.

Según certifica Quirós, entre los elementos más significativos que se detectaron se encontró un foso de unos 200 metros de largo y cinco de profundidad que rodeaba la cima del castillo, así como dos líneas amuralladas que desde la propia cima del castillo alcanzaban la villa actual. "El tramo occidental conserva un trazado de unos 300 metros, mientras que el tramo oriental cuenta con un cierre de unos 270 metros hasta la iglesia de Santa María (actual cementerio). Las pendientes de la colina, actualmente deshabitada, están organizadas en terrazas aparentemente de uso agrícola". De ahí que en noviembre se realizaran las primeras excavaciones en la cima de la colina sobre la que se ubica la villa de Trebiño.

listado de hallazgos El listado de hallazgos descubierto por el equipo capitaneado por Quirós detalla que "en un momento que aún no ha podido ser fechado (a la espera de las dataciones radiocarbónicas) de la Alta Edad Media, la cima del Cerro del Castillo fue ocupada por una serie de construcciones domésticas realizadas sobre postes de madera. Tras ese hito, en la citada cima objeto de la investigación "se abrieron una serie de grandes silos y de otras construcciones semienterradas de difícil caracterización funcional. Merece la pena señalar que al menos uno de estos silos se diferencia muy notablemente en sus dimensiones de los hallados en iglesias o en aldeas. Teniendo en cuenta, además, que no se ubica en una proximidad inmediata de un espacio de cultivo, representa un indicador evidente de una activad de captación de rentas cerealícolas". Además, hacia los siglos XI o XII se realizó la primera construcción en piedra. "Se ha localizado un paramento de unos 10 metros de longitud y 1,4 de anchura que debía de constituir probablemente un cierre amurallado dentro del cual se ubicaban otras construcciones.

Quirós mantiene que en el siglo XIV se pudo producir "una importante ocupación de carácter aristocrático, que podría vincularse con el establecimiento en 1366 por parte de Enrique II de Trastámara del señorío de la villa de Treviño y sus aldeas a favor de Pedro Manrique. Posteriormente Juan II establecerá en el año 1453 el condado de Treviño a uno de sus descendientes. Destaca en particular una serie de materiales metálicos muy característicos".

En síntesis, los resultados de la primera campaña de trabajos en el castillo de Trebiño "son muy positivos. Han permitido reconocer la complejidad y la enorme potencialidad de este yacimiento para estudiar uno de los períodos más oscuros y de los que menos referencia tenemos. De hecho, hasta el momento no se ha realizado ni siquiera un solo proyecto de estudio en extensión de un castillo en nuestro territorio".